LA DIETA DE LOS 2 DÍAS O DIETA 5:2

LA DIETA DE LOS 2 DÍAS O DIETA 5:2

No es nuevo el recurso al ayuno como opción saludable o incluso terapéutica. Desde tiempos remotos muchas culturas y religiones han recurrido al ayuno como un periodo de depuración. Por ello, de vez en cuando surgen dietas basadas en alguna forma de ayuno cuya finalidad es adelgazar, como la del sirope de arce. En esta ocasión, ha sido el periodista inglés Michael Mosley el que, en el documental Horizon emitido por la BBC, ha logrado poner de moda a nivel planetario una dieta basada en el ayuno intermitente: la Dieta de los 2 días o Dieta 5:2, asegurando que en un mes perdió 6,5 kilos, disminuyó su grasa corporal en un 25 % y mejoró sus niveles de azúcar y colesterol en sangre.

Enseguida se ha visto rodeada de polémica, habiendo sido calificada por la mayoría de profesionales de la nutrición como dieta exprés o dieta milagro, las que prometen adelgazar de forma rápida y eficaz con poco esfuerzo.

¿EN QUÉ CONSISTE LA DIETA DE LOS 2 DÍAS O DIETA 5:2?

Realmente es muy sencillo su principio: la Dieta 5:2 consiste, como su nombre indica, en comer lo que se quiera durante cinco días a la semana y reducir drásticamente la ingesta de calorías (rozando casi el ayuno) los dos días restantes. El límite de calorías para los dos días de semiayuno es 600 calorías para los hombres y 500 para las mujeres. Es tan simple, que sorprende que haya dado como para escribir un puñado de libros.

Durante los 5 días "libres" se puede comer lo que se quiera en las cantidades que se desee, pero en los 2 de restricción calórica hay que ser muy riguroso anotando absolutamente todas las calorías ingeridas, para no pasar en ningún momento del referido límite, que es extremadamente bajo teniendo en cuenta que la cantidad diaria recomendada está entre aproximadamente 2.000 y 3.000 calorías, dependiendo del peso, sexo y edad.

En estos días de semiayuno cada uno puede repartir las calorías disponibles como quiera: desde un desayuno opíparo con comida y cena casi inexistentes, hasta pasar un día de ayuno casi completo para reservar el grueso de calorías para la cena. El resto de la semana, como se ha dicho, no hay limitación alguna ni en la composición ni en la cantidad de alimentos.

¿QUÉ OPINA ADELGAZAR.NET DE LA DIETA 5:2 O DE LOS 2 DÍAS?

Cualquier dieta que, entre sus principios, contenga expresiones del tipo "durante x días se puede comer sin ninguna restricción: lo que se quiera y en las cantidades que se quiera" ya no nos suena bien. Aunque faltan evidencias sólidas y estudios de largo plazo, podemos aceptar que un ayuno intermitente pudiera ser positivo para la salud en general y para bajar de peso en particular, pero bajo ciertas condiciones:

  1. Un ayuno intermitente puede propiciar ciertas carencias nutricionales, lo que hace imprescindible que los 5 días restantes se compense con una alimentación completa y equilibrada, no comiendo sin restricción alguna como propugna esta dieta. Imagínese que los días posteriores a un día de ayuno nos resarcimos alimentándonos con refrescos azucarados, chocolate, palomitas y todo tipo de comida basura... ¿cual sería el efecto a largo plazo de esta dieta sobre nuestra salud?
  2. Del mismo modo que la cantidad de calorías diarias recomendadas dependen mucho de distintos factores, básicamente peso, sexo, edad y nivel de actividad física, el límite de calorías para los días de semiayuno también debiera adaptarse a dichos factores: no parece razonable que tengan el mismo límite de 500 calorías, por ejemplo una mujer alta, joven y físicamente activa, que otra madura, bajita y muy sedentaria?
  3. Derivado de los dos puntos anteriores, creemos que debe haber un control médico periódico para garantizar que la dieta no tiene ningún efecto indeseable sobre nuestra salud.

Finalmente, diremos que tenemos serias dudas respecto a la capacidad de mantener esta dieta durante mucho tiempo, por lo que podemos esperar que cuando se interrumpa se vuelva poco a poco a la situación de partida.

Como hemos dicho en distintas ocasiones, en Adelgazar.Net defendemos el cambio de hábitos para bajar de peso de una forma saludable y sostenible a largo plazo. Cada vez que nos sometemos a una gran restricción, como un día de semiayuno, necesitamos recurrir a una fuerza de voluntad que con el paso del tiempo suele flaquear. Sin embargo, si optamos por aceptar pequeñas reglas muy repartidas a lo largo del tiempo (como renunciar al aperitivo, usar verduras como guarnición, bajarnos del autobús una parada antes o emplear platos de postre), las vamos asimilando lentamente como hábitos y no nos supondrá esfuerzo mantenerlas definitivamente.

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