DIETAS DETOX, DEPURATIVAS O DE DESINTOXICACIÓN

DIETAS DETOX, DEPURATIVAS O DE DESINTOXICACIÓN

Lo decimos en plural porque, en realidad, hay multitud de dietas que se autocalifican como detox, que es una contracción del vocablo desintoxicación. Todas tienen en común varias características: buscan limpiar de toxinas el organismo, son temporales y recurrentes, la pérdida de peso es para ellas un efecto secundario y no principal, y muchas se centran en el consumo de frutas y verduras, ya sean crudas, hervidas o en forma de concentrados. Además, muchos famosos las siguen y hablan maravillas de ellas. Pero, ¿están basadas en evidencias científicas? Veamos.

PRINCIPIOS EN QUE SE BASAN

Las dietas detox (que contra lo que pudiera pensarse, no son algo novedoso, ya que se idearon hace más de cuarenta años), parten del principio de que el organismo se va saturando de tóxicos provenientes de comidas insanas, como las grasas, dulces, conservantes, colorantes, comidas elaboradas, etc. Por tanto, es conveniente hacer de vez en cuando una desintoxicación del mismo mediante una dieta detox que será, necesariamente, temporal y recurrente (es decir, que hay que repetirla de vez en cuando).

Se supone que, con estas dietas, aportamos al organismo ciertos compuestos naturales que lo desintoxican, como vitaminas, minerales o antioxidantes. Parte de su efecto desintoxicante se manifiesta mediante el aumento de la frecuencia con que se orina o se va al baño, en este último caso mediante la inclusión de fibra en la dieta.

Las detox están especialmente indicadas después de épocas de excesos, y el ejemplo más evidente son las Navidades o la celebración de ciertos festejos, como bodas, cumpleaños y otros, en los que nos atiborramos frecuentemente de comida insana. Pero también debe hacerse, simplemente, de vez en cuando, o cuando nos sintamos mal: pesados, hinchados, cansados...

Los efectos positivos de estas dietas, siempre según sus partidarios, se manifiestan en la prevención del envejecimiento de los tejidos, mejores sensaciones ("te sientes mejor"), mejor tracto intestinal, aclaramiento de la piel, mayor vitalidad, mayor concentración, digestiones más ligeras... Pero también aseguran que podemos lograr la prevención de múltiples enfermedades y dolencias, desde la diabetes tipo 2 a las disfunciones sexuales, pasando por el asma, los problemas digestivos, el dolor de cabeza, el acné o las alergias.

REGLAS DE LAS DIETAS DETOX

Es difícil dar unas reglas claras acerca del seguimiento de esta dieta ya que, como hemos indicado, en realidad son muchas diferentes. Sin embargo, sí podemos indicar algunas de las reglas más comunes en que se basan, como es la evitación de alimentos grasientos, dulces, elaborados, engordantes, proteínas animales, el alcohol, la sal, el café, los conservantes, los colorantes y, en general, los componentes químicos o artificiales.

Por el contrario, manifiestan su preferencia, como ya se ha indicado más arriba, por las frutas y las verduras como elementos básicos de estas dietas, frecuentemente en forma de batidos. Además, todas resaltan la importancia de una abundante hidratación y, casi todas, la ingesta de fibra, alimentos integrales (frente a los refinados) y dormir un número de horas adecuado.

Donde no se ponen de acuerdo es en la cuestión de la actividad física, ya que unas la restringen al mínimo (como consecuencia de la debilidad derivada de una dieta muy pobre en calorías), mientras otras aconsejan desarrollar dicha actividad física de forma moderada. Y tampoco coinciden en la duración de la dieta (desde un día a tres semanas) ni en la frecuencia (desde un día a la semana hasta una al año).

Solo a modo de ejemplo podemos citar algunas dietas detox, como la de la limonada (seguida y popularizada por Beyoncé, lo cual no constituye en sí mismo ninguna garantía), consistente en tomar a lo largo del día doce vasos de zumo de limón con sirope de arce, cayena y agua; y, solo por la noche, un té laxante. Su duración es entre una y dos semanas.

Otro ejemplo podría ser la dieta de la fruta, consistente, como su nombre indica, en tomar solo fruta de temporada durante varios días, considerándose a la fresa y la piña como de las más recomendables. En otros casos, la dieta detox consiste en zumos de frutas y verduras, crudas o hervidas, en ocasiones con el añadido de ciertos componentes como ajo, perejil, jengibre o algas.

QUÉ OPINAMOS EN ADELGAZAR.NET

Al ser un conjunto enorme de dietas muy diferentes, es difícil dar una opinión general, ya que algunas detox parecen razonables, mientras que otras no cabría calificarlas más que de meras ocurrencias, a veces peligrosas. En todo caso, y como crítica a la mayoría de ellas, no parece que tengan un consistente apoyo científico en sus planteamientos. Los expertos, salvo excepciones, no creen que tomar ciertos alimentos desintoxique el organismo.

Como aspectos positivos hay que destacar que, en la medida en que una dieta detox esté basada en el consumo de frutas y verduras (y no todas lo están), estarán utilizando alimentos sanos y adelgazantes. Sin embargo, no es una alimentación completa, y si la dieta tiene una duración excesiva podemos caer en el grave problema de sufrir ciertas carencias nutritivas. Aquí, el papel de un médico o nutricionista con titulación oficial se hace imprescindible. Y decimos con titulación oficial porque algunos "expertos" se hacen pasar por nutricionistas sin serlo.

Más críticos se puede ser con otras dietas que incluyen prácticas bastante discutibles, como un enema semanal de café (puede ser peligroso) o tomar baños presuntamente antitoxinas que incluyen sal, soda y aceite de lavanda en el agua. Igualmente, debemos desconfiar de ciertos complementos que ofrecen algunas empresas promotoras de este tipo de dietas, como batidos multivitamínicos sin registro de sanidad o supuestas bebidas desintoxicantes.

Tampoco tiene mucho fundamento la obsesión de algunas dietas detox por batir las frutas y verduras, ya que eso puede hacer que se pierdan algunas vitaminas y, además, la masticación es conveniente en su aspecto psicológico, para ser más conscientes de que estamos comiendo e ingerir los alimentos más lentamente.

Por otra parte, y también desde el punto de vista psicológico, estas dietas pueden tener su lado negativo. Muchas de ellas afirman que, al seguirlas, "reseteamos" nuestro organismo, al modo de un ordenador estropeado, y partimos de cero. Ese planteamiento, que no es correcto, puede hacer que nos relajemos en nuestra alimentación y nos despreocupemos, "ya que dentro de unos días seguiremos una detox y partiremos de cero". Obviamente, esto no es cierto.

En ese sentido, las dietas detox podrían tener un papel similar al de los alimentos light: "como voy a tomar un refresco sin calorías, me puedo pedir una buena hamburguesa doble con patatas fritas, ketchup y mostaza". Y, en cuanto a su efecto adelgazante, desde luego que no podemos recomendarla, ya que son siempre temporales y, como hemos repetido aquí hasta la saciedad, cualquier dieta sana y adelgazante debe ser seguida para siempre.

Volver a DIETAS