Desayunar bien reduce el riesgo de obesidad

Las personas que toman en su desayuno al menos el 25% de sus necesidades alimentarias del día, son mucho menos propensas a la obesidad y la diabetes que las que frecuentemente no desayunan o las que lo hacen insuficientemente.

Esta es la importante conclusión de un reciente estudio presentado en la 43 Conferencia Anual de Epidemiología y Prevención de Enfermedades Cardiovasculares celebrada durante la primera semana de este mes en Miami (EEUU).

Según los científicos de la Escuela Médica de Harvard que han intervenido en él, los índices de obesidad y síndrome de resistencia a la insulina son entre un 35% y un 50% más bajos entre las personas que desayunan correctamente cada día frente a las que se lo saltan con frecuencia. El porcentaje varía entre esos dos límites dependiendo de otros hábitos de cada individuo, como seguir una dieta equilibrada o hacer ejercicio físico.

Según el Profesor Mark Pereira, profesor de la facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, el desayuno puede ser la comida más importante del día, pues tiene efectos beneficiosos sobre el apetito, la resistencia a la insulina y el metabolismo de la energía. Tras el ayuno nocturno, el desayuno ayuda a mantener estables los niveles de glucosa en la sangre, permitiendo a la insulina metabolizar el azúcar que en caso contrario alcanzaría niveles elevados en la sangre.

Si no se come adecuadamente por la mañana, el riesgo de darse atracones se extiende no sólo hasta el almuerzo, sino también hasta la cena. Ello provoca elevados niveles de glucosa en un corto espacio de tiempo y consecuentemente una incapacidad de la insulina para asimilarla (lo ideal para la insulina son niveles moderados y constantes de glucosa en la sangre).

Así pues, y en contra de lo que pudiera parecer, una buena costumbre para evitar o reducir el sobrepeso es tomar un desayuno que suponga al menos el 25% de las necesidades alimenticias diarias, compuesto principalmente por hidratos de carbono y proteínas, con pocas grasas: leche, fruta, cereales, zumos, mermelada... etc.

Adelgazar.net, Marzo 2003

Más noticias sobre:

Volver