Tratamiento experimental destruye la grasa eliminando su riego sanguíneo

Con drásticos resultados en ratones (en un mes redujeron su peso en un 30 %), el tratamiento corta el riego sanguíneo a las células grasas, que desaparecen en poco tiempo. Está en estudio, para poderlo aplicar en el futuro a los humanos.

La nueva técnica, llamada "liposucción molecular", ha sido desarrollada por un equipo de la Universidad de Houston, Texas (USA), que ha publicado un artículo al respecto en la prestigiosa revista Nature Medicine. Tras engordar de forma muy notoria a un grupo de ratones, mediante una dieta rica en grasas y azúcares, consiguieron en sólo un mes que restablecieran su peso normal.

El equipo aprovechó ciertos estudios ya existentes que intentaban eliminar tumores cancerígenos quitándoles el suministro de sangre. Los modificó para que hicieran lo mismo con las células grasas, logrando un rotundo éxito, al menos con ratones. Para ello, buscaron los marcadores de proteínas que sólo identifican a las células sanguíneas que alimentan a los tejidos grasos. Encontraron dicho marcador (llamado prohibitina) y le aplicaron una droga sintética que hace que las células sanguíneas que alimentan a la grasa se autodestruyan.

Con ello, las células grasas dejaron de recibir el necesario suministro de sangre y murieron, siendo absorbidas por el organismo. El resultado en ratones fue espectacular, perdiendo un 30 % de su peso en cuatro semanas. Además, no encontraron evidencias de efectos tóxicos.

Sin embargo, y como ocurre siempre, hay que ser prudentes y esperar a realizar más estudios, como indican los científicos implicados en el estudio. El paso de animal de laboratorio a humano es muy complejo y en él sucumben con frecuencia muchos tratamientos que parecían esperanzadores.

Fuente: The Guardian, 2004

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