El balón intragástrico es eficaz si va acompañado de un cambio en las costumbres

Esta técnica es cada vez más demandada por sus buenos resultados y su reducido riesgo en comparación con la cirugía. Sin embargo, debe acompañarse de una reeducación que suponga un cambio de hábitos. Si no es así, cuando se extrae el balón se recupera el peso perdido o gran parte de él.

El balón intragástrico es una técnica para ayudar a perder peso consistente en la introducción en el estómago de un balón blando lleno de solución salina. La saciedad que produce y la disminución del volumen útil del estómago facilitan la pérdida de peso. En general, la intervención dura en torno a veinte minutos, se practica por endoscopia, sin ingreso hospitalario y con apoyo de anestesia. La extracción es una operación de similares características.

Es importante reseñar que este procedimiento no produce pérdida de peso por sí mismo, sino que debe acompañarse de un cambio de costumbres en lo referente a dieta y ejercicio. De esta forma, pueden perderse de 20 a 30 kilos durante los seis meses en que está implantado, aunque la pérdida media real suele ser de unos 15.

A los seis meses debe ser extraído, y si no se ha logrado el mencionado cambio de costumbres, probablemente se recupere el peso perdido, según advierte la SEEDO (Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad). Así, mientras se mantiene el dispositivo en el interior del estómago, el paciente debe asistir a consultas y sesiones informativas periódicas para ir cambiando los hábitos alimenticios y de estilo de vida.

Para poder optar a esta técnica se debe ser mayor de edad, tener un índice de masa corporal en torno a 30 (o algo menos si se tiene algún factor añadido de riesgo, como diabetes o hipertensión) y, sobre todo, estar dispuestos a emprender un programa que suponga el mencionado cambio de costumbres. Su coste se sitúa en torno a los 3.500 euros. Entre los escasos inconvenientes que pueden presentarse están las náuseas durante los primeros días y un aumento de la acidez.

Fuente: El Médico Interactivo, 2007

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