Ordovás: las tres claves en la prevención de la obesidad

Al igual que otras muchas enfermedades, es más fácil prevenir la obesidad que curarla. José María Ordovás, reputado experto mundial en nutrición y genética, nos da las tres claves en las que se asienta la prevención de la obesidad: cuidar el embarazo, dieta tradicional y educación.

José María Ordovás, director del Laboratorio de Nutrición y Genética de la Universidad de Tufts, en Boston (Estados Unidos), ha intervenido en la Primera Reunión Internacional de Cátedra Danone, en el Hospital Sant Joan de Déu, en Esplugues de Llobregat (Barcelona). Hizo unas interesantes declaraciones relativas a la prevención de la obesidad que, según él, debe basarse en tres aspectos.

En primer lugar, y quizá sea lo que ha llamado más la atención, está cuidar el embarazo, ya que la predisposición a la obesidad comienza antes de nacer. Según este experto, es muy importante cuidar las condiciones de desarrollo del feto y del niño durante los primeros años de vida. En concreto, hace referencia a la conveniencia de evitar determinadas circunstancias, como el estrés o una alimentación deficiente, que podrían predisponer al bebé a la obesidad.

Ordovás afirma que ponerse en manos de profesionales durante el embarazo, y seguir sus pautas, puede evitar hasta la mitad de las enfermedades crónico-degenerativas del futuro adulto. Pone el ejemplo de que los concebidos durante épocas de hambruna (y cita la Holanda de finales de la II Guerra Mundial) quedaron "marcados" para siempre por la escasez, ya que se desarrollaron dentro de sus madres en condiciones calóricas muy bajas. Con posterioridad, cuando pasó la crisis y esos mismos niños se encontraron con abundancia de alimentos, tuvieron una marcada tendencia a abusar de ellos.

El segundo factor que destaca Ordovás en la prevención de la obesidad es la alimentación. De forma genérica, recomienda seguir la dieta tradicional y, en este aspecto, cada comunidad tendrá la suya. En España, se debería seguir la dieta mediterránea. Pero si hablamos de alguien ecuatoriano, siguiendo el ejemplo que cita el experto, debería seguir la dieta tradicional de Ecuador, ya que es a la que este individuo está predispuesto desde el estado fetal. A continuación, hizo una defensa de los menús que se elaboraban hace 70 años.

Por último, resaltó la importancia de la educación alimentaria. Este factor es decisivo, ya que permite tener bajo control determinadas tendencias genéticas perjudiciales. Un comportamiento adecuado en el ámbito de la alimentación puede conseguir que no se expresen determinados genes que, en otro caso, nos podrían llevar a la obesidad o a otras enfermedades.

Artículo elaborado por Adelgazar.Net en diciembre de 2010, a partir de informaciones del diario El Mundo

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