Eficacia limitada en adolescentes de los sustitutivos de comida para adelgazar

Ciertos productos alimenticios empleados para adelgazar (batidos, barritas...) y pensados para sustituir a las comidas habituales, pero con menos calorías que estas, han demostrado una eficacia limitada en un reciente ensayo realizado en adolescentes. Al parecer, son bastante efectivos durante los primeros cuatro meses, pero al cabo del año su resultado es similar (aunque algo mejor) a realizar un régimen restrictivo en calorías. Ante esto, las preferencias personales deben ser las que indiquen la mejor estrategia.

La investigación fue realizada por el equipo del doctor L. Berkowitz, del Hospital de Niños de Filadelfia (Estados Unidos) y ha sido publicada en la revista "Obesity". Partieron de 113 adolescentes obesos a los que dividieron en tres grupos y les sometieron a tratamiento durante un año. El primer grupo mantuvo una dieta baja en calorías (1.300 a 1.500 diarias); el segundo utilizó sustitutivos de comida, más frutas y verduras durante 4 meses, y el resto del tiempo pasó a una dieta igual a la del grupo anterior, mientras que el tercer grupo tomó sólo los sustitutivos durante todo el año.

A los 4 meses, el grupo que había tomado los sustitutivos había perdido un 6,3% de Índice de Masa Corporal (IMC), frente a un 3,8% del grupo de la dieta restrictiva en calorías. Sin embargo, cuando hubo transcurrido el año, los resultados tendieron a igualarse: perdieron un 3,4% los del grupo que tomaron sólo sustitutivos, frente a un 2,8% del grupo que hizo dieta restrictiva de calorías. Pero el grupo que más perdió fue el que cambió de dieta a los 4 meses: un 3,9%.

A pesar de que existen diferencias ciertas entre los grupos, los expertos concluyeron que los sustitutivos no suponen una ayuda apreciable para los adolescentes a la hora de adelgazar. Sin embargo, hay que hacer hincapié en que esos resultados, que muchos considerarán escasos, hay que interpretarlos bajo el hecho de que un tercio de los participantes abandonaron el ensayo y, además, los que lo completaron fueron perdiendo adherencia al mismo, es decir, que lo siguieron de una forma cada vez menos estricta.

Por lo anterior, hay que destacar la importancia que tiene permanecer fiel a la dieta establecida, y en esto son relevantes las preferencias y circunstancias personales: si nos gustan o no estos productos, si el sobrecoste que suponen es un inconveniente para nosotros, si nos vemos o no con frecuencia en situaciones (comidas con amigos, celebraciones...) en las que consumir estos sustitutivos es especialmente difícil, la necesidad que tenemos de cambiar de dieta cada cierto tiempo para no cansarnos, etc.

Tal vez una buena estrategia podría ser comenzar con estos productos durante varios meses y, una vez que hemos conseguido buenos resultados y nos hemos ilusionado con el empeño, ir pasando poco a poco a un régimen restrictivo en calorías para mantener el peso conseguido. Siempre, por supuesto, con la necesaria vigilancia, bajo control médico si es preciso, para evitar carencias alimenticias. Y no perder nunca de vista que lo importante es perseverar.

Artículo elaborado por Adelgazar.Net en febrero de 2011, a partir de informaciones de la revista Obesity y la agencia Reuters

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