¿Existirá la píldora milagrosa?

¿Se imaginan una píldora que protegiera contra el cáncer, atenuara el envejecimiento, nos diera diez o doce años más de vida y, por último, suprimiera nuestra obesidad? Esa píldora no existe, pero podría existir dentro de unos años si un importante proyecto del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) diera sus frutos. Aunque ya los ha dado en ratones, no hay que ocultar que el camino hasta que los dé en personas es muy largo y dificultoso.

En su vertiente antiobesidad, el descubrimiento fue una sorpresa no buscada. El equipo del CNIO, encabezado por Manuel Serrano y cuya autora principal es Ana Ortega, trabajaba desde cinco años atrás sobre el gen Pten que, entre otros efectos, tiene el muy importante de proteger contra el desarrollo de tumores. Querían saber si el Pten, además de inhibir tumores, aumentaba la longevidad de los ratones, con independencia de este factor inhibidor; es decir, comparando ratones que, tanto en el grupo de estudio como en el de control, no habían sufrido cáncer.

Para ello, crearon ratones con una copia extra del gen Pten. El resultado fue positivo y sorprendente: la acción adicional de este gen hizo que esos ratones fueran más resistentes frente al cáncer, más longevos (el equivalente en humanos a diez o doce años) y, la sorpresa, mucho más delgados que el grupo de control sin ese gen extra. Y la diferencia fue muy notable: un 28% más delgados, de media, a pesar de que comieron más que sus compañeros.

Este resultado (un gen que lucha contra el cáncer, el envejecimiento y la obesidad a la vez) abona una hipótesis que cada vez cobra más fuerza entre los investigadores de todo el mundo, y es que estas enfermedades son distintas manifestaciones de un mismo problema, la acumulación de daños en los tejidos, contra el que lucha el mencionado gen.

Por lo que respecta al adelgazamiento, el equipo del CNIO demostró que se debía a la activación de la grasa parda o "buena" que, como es sabido, ayuda a quemar la grasa blanca o "mala". Y, además, al parecer lo hace sin efectos secundarios indeseados, al menos a corto plazo.

Dado que, de momento, es impensable crear seres humanos con un doble gen Pten, los investigadores han sintetizado y patentado un compuesto que consigue un efecto equivalente mediante la estimulación del único gen Pten presenta en nuestro organismo. Este compuesto podría ser la base de la tan ansiada píldora citada en este artículo. Sin embargo, el propio Serrano advierte que "el camino del laboratorio a las personas es extremadamente complicado". Y, por desgracia, la experiencia de otros descubrimientos importantes parece darle la razón.

Artículo elaborado por Adelgazar.Net en julio de 2012, a partir de informaciones de Europa Press

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