Dejar de fumar sin engordar

No está directamente relacionado, pero sí a nivel psicológico y de motivación, ya que una de las principales causas para no dejar el tabaco, sobre todo entre las mujeres, es el miedo a engordar. Aquellas personas que perdieron ese miedo consiguieron tasas superiores de abandono del muy perjudicial tabaco. Esta es una ventaja adicional de ser capaz de controlar el peso.

Era sabido que dejar de fumar engorda, pero quizá no lo era tanto la medida en que esto ocurre. Y una investigación, publicada en la revista "British Medical Journal" y basada en 62 análisis clínicos, lo ha cuantificado: 4,7 kilos de más tras doce meses desde el abandono del tabaco, como promedio. Es un problema, pero mucho más lo es fumar, ya que se calcula que, en nuestro país, 56.000 personas mueren cada año por culpa del tabaco.

En base a lo anterior, quizá muchos se vean tentados a asumir esos kilos de más como precio inevitable por dejar el cigarrillo. Pero otro estudio, realizado en mujeres por investigadores de la Universidad de Pittsburgh (estados Unidos) y publicado en "Archives of Internal Medicine", indica que tratar esta preocupación por el aumento de peso mejora de forma notable las posibilidades de éxito en el empeño por dejar el tabaco.

Por tanto, es posible que lo mejor sea combatir ambas cosas a la vez, ya que el convencimiento de ser capaces de controlar el peso puede hacer que perdamos la preocupación por dicho aumento de peso al dejar el tabaco. El estudio mencionado indica la siguiente progresión, que es importante tener en cuenta para saber en qué meses hay que intensificar los esfuerzos: 1,1 kilos tras el primer mes; 2,3 tras el segundo; 2,9 tras el tercero; 4,2 a los seis meses y 4,7 al año.

Así, puede verse que los dos primeros meses son críticos, pues en ellos se produce la mitad del incremento de peso. Pero los datos anteriores son promedios, ya que, por ejemplo, un 13% de los exfumadores gana más de 10 kilos, pero un 16% de ellos pierde peso. Hay que resaltar también que el utilizar terapias de reemplazo de nicotina (parches, pastillas...) para abandonar el tabaco no disminuye la ganancia de peso.

Los autores afirman que son precisos estudios adicionales para aclarar qué personas tienen más riesgo de obesidad al dejar el tabaco, y cuáles son los factores implicados en esta relación, a fin de prevenir el aumento de peso tras abandonar el vicio. En todo caso, y poniéndonos en lo peor (aumentaremos de peso), todos los especialistas afirman que es mucho más lo que se gana en salud al dejar la nicotina que lo que se pierde por esos kilos de más.

Artículo elaborado por Adelgazar.Net en octubre de 2012

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