La obesidad supone un aumento de la probabilidad de sufrir un trastorno de la conducta alimentaria

Y no solo eso: también empeora el pronóstico de dicho trastorno, es decir, se hace más difícil recuperarse del mismo. Dada la gravedad que pueden llegar a tener ciertos tipos de trastornos de la conducta alimenticia (TCA), como la anorexia o la bulimia, es un motivo más que tenemos para luchar contra la obesidad y el sobrepeso.

Los trastornos de la Conducta Alimenticia (anorexia, bulimia y otros menos específicos, como el síndrome del atracón), parecen tener su origen en una variedad de factores. En primer lugar, cabría hablar de causas biológicas, por ejemplo hormonales. Además, pueden estar presentes factores psicológicos, como una baja autoestima, impulsividad, perfeccionismo o falta de aceptación del propio cuerpo. Y tenemos, por último, los factores sociales, como la presión por tener un cuerpo perfecto o ciertas experiencias traumáticas (por ejemplo, la pérdida reciente de un familiar).

Los TCA pueden tener una gravedad variable y una evolución igualmente dispar: aproximadamente un tercio de los pacientes se recuperan de forma completa, otro tercio lo hará parcialmente y el último tercio cronificará la enfermedad, sobre todo si el trastorno no es tratado de forma correcta.

Por lo que respecta a su incidencia, es cada vez mayor, a la vez que aumenta la incidencia de la obesidad. Se estima que los TCA afectan a entre un 1 y un 5% de la población en general, con especial encarnizamiento en los adolescentes, donde oscila entre el 11 y el 16%. Un problema añadido es que, a la vez que aumenta el número de casos, aumenta también su gravedad y su peor pronóstico en cuanto a sus posibilidades de recuperación.

Estas conclusiones son el resultado de una amplia investigación realizada sobre la evolución durante los últimos diez años de los TCA en relación con la obesidad. De dicha investigación ha formado parte el doctor Fernández Aranda, del Hospital Universitario de Bellvitge (Barcelona) que, a su vez, forma parte del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn).

Este estudio indica que el aumento de casos y gravedad de los TCA parecen ser consecuencia del aumento de obesidad de la población. Por lo que respecta a estos trastornos, si la persona que lo sufre es, además, obesa crónica, el trastorno se presenta con una mayor severidad y una mayor dificultad para su curación.

Dos de los más comunes TCA son la bulimia y el síndrome del atracón. En ambos trastornos se produce la ingesta de gran cantidad de alimento en un corto periodo de tiempo, pero mientras que el caso de la bulimia esta ingesta va seguida de vómitos provocados, purgas o un ejercicio excesivo, estos comportamientos no se producen el caso del atracón. La incidencia de la bulimia se sitúa entre el 0,5 y el 3% de la población en general, mientras que el atracón tiene una incidencia mayor, alcanzando el 7% entre los adolescentes, sin diferencias ostensibles entre sexos.

Más noticias sobre:

Volver