Cenar hidratos de carbono podría ayudar a perder peso

Sobre todo, en caso de sufrir obesidad severa o mórbida. La razón de esto podría estar en el cambio que esta ingesta nocturna ocasiona en el nivel de diversas hormonas que controlan el apetito y la saciedad, que es diferente durante el día y durante la noche. Este descubrimiento cambia de forma radical lo que se creía hasta ahora.

El estudio, llevado a cabo por Sigal Sofer y Zecharia Madar, investigadores del Instituto de Bioquímica, Ciencias de los Alimentos y Nutrición de la Universidad Hebrea de Jerusalén (Israel), ha sido publicado en "Obesity" y en "Nutrition, Metabolism & Cardiovascular Diseases".

Madar indica que el origen de la investigación estuvo en datos referentes a la secreción de la hormona leptina obtenidos de pacientes musulmanes durante el Ramadán, mes en el que ayunan durante el día e ingieren grandes cantidades de hidratos al comenzar la noche. Se pudo comprobar que, en ellos, la curva de secreción de leptina cambiaba. A partir de ahí, se hicieron estudios más amplios de forma controlada.

En la investigación, se dividió a 78 voluntarios en dos grupos, de forma aleatoria. Durante seis meses, al primer grupo se les hizo seguir una dieta para bajar de peso a base de carbohidratos, tomándolos de forma preferente durante la cena. Al segundo, una dieta similar, pero tomándolos durante el día. Terminaron el programa 63 voluntarios, es decir, el 81%.

Durante esos seis meses, se hicieron determinaciones a los voluntarios del nivel de tres hormonas y su evolución a lo largo del día y de la noche: leptina (considerada la hormona de la saciedad, cuyo nivel en sangre suele ser alto durante la noche y bajo durante el día), grelina (la hormona del hambre, con niveles inversos a la anterior: altos durante el día y bajos durante la noche) y adiponectina, que vincula obesidad, resistencia a la insulina y síndrome metabólico, con una curva baja y plana en las personas obesas.

El resultado fue que el grupo que tomó hidratos de forma preferente durante la noche sintió menos hambre y adelgazó más, y además de forma significativa. Esto contradice la idea tradicional de que cenar mucho engorda. Dicha ingesta nocturna de hidratos es sobre todo recomendable en aquellas personas con riesgo de diabetes o enfermedades cardiovasculares debido a su obesidad.

Sin embargo, los investigadores reconocen que es necesario investigar más a fondo los mecanismos que han llevado a la obtención de esos mejores resultados en el grupo primero, que achacan a los cambios en la secreción de las hormonas indicadas más arriba. Mientras llegan los resultados de dicha investigación, parece que no sería mala idea desplazar hasta la noche el consumo de la mayor parte de hidratos que nos sea posible. Sentiremos menos hambre y podría ser una ayuda para adelgazar.

Artículo elaborado por Adelgazar.Net en marzo de 2013

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