El azúcar, con independencia de la obesidad, puede ser causa directa de diabetes

Ya se sabía que la obesidad es una de las principales causas de diabetes, con todos los problemas que esta enfermedad ocasiona. Pero un amplio estudio epidemiológico indica que, además de por las calorías que aporta, el azúcar puede ser causa directa de diabetes. Al ser doble el daño que nos hace, la receta a seguir es intentar seguir una dieta con poco azúcar.

Antes de nada, hay que aclarar que, cuando nos referimos al azúcar, hay que incluir cualquier bebida o alimento que incluya fructosa, glucosa, sacarosa y otras formas de azúcar. Y, muy en especial, hay que considerar las bebidas azucaradas, que son una de las principales fuentes de azúcar en una dieta normal de un país desarrollado. Por ejemplo, una lata de refresco tiene en torno a 36 gramos de azúcar, que suponen 140 kilocalorías.

El estudio que ha llegado a estas conclusiones, publicado en "Plos One" y dirigido por Sanjay Basu y Robert Lustig, ha sido realizado por expertos de las universidades de California - Berkeley, Stanford y California - San Francisco, todas ellas en Estados Unidos.

Examinaron datos de 175 países durante la última década y utilizaron complejas técnicas estadísticas para aislar lo mejor posible el efecto del azúcar de otros factores, en relación con la tasa de diabetes de la población. Entre otros, manejaron datos de la FAO y de la Fundación Internacional de Diabetes.

Quizá el resultado más importante de la investigación es que el azúcar tiene una relación directa y muy importante con el riesgo de padecer diabetes, y esta relación parece ser independiente de la relación que tiene esta enfermedad con la obesidad. Este resultado refuerza las conclusiones de otros estudios que afirman que el azúcar afecta al páncreas y al hígado en mayor medida que otros alimentos o la propia obesidad.

Así, la ingesta de 150 calorías diarias de azúcar (aproximadamente, una lata de refresco diaria) supone un aumento del 1% del riesgo de sufrir diabetes, mientras que si esas mismas 150 calorías tienen un origen distinto del azúcar, este riesgo, a causa de la obesidad, aumenta solo en un 0,1%, es decir, la décima parte. Una diferencia muy importante, como puede verse, a la hora de elegir una dieta determinada.

La enseñanza más importante que podemos obtener de este estudio es que, dadas las importantes complicaciones que puede tener la diabetes, a la hora de cocinar, escoger una receta determinada o decidir una dieta, debemos intentar utilizar la menor cantidad posible de azúcar, ya que, al parecer, nos hace bastante más daño que el derivado de las calorías que contiene.

Artículo elaborado por Adelgazar.Net en abril de 2013

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