Solo se ganan tres kilos al dejar el tabaco

El mito de que al abandonar el tabaco se aumenta mucho de peso es solo eso: un mito. Pero se utiliza muchas veces como pretexto para no dejar el vicio. La realidad es que el aumento medio de peso al abandonar el tabaco no llega a tres kilos pero, a cambio, la ganancia de salud que supone dejar de fumar es innegable (y mucho mayor que el perjuicio que traen esos pocos kilos de más): entre otros beneficios, el riesgo cardiovascular se reduce a la mitad.

La investigación que avala las afirmaciones anteriores (Framingham Offspring Study) se realizó en Massachusetts (Estados Unidos), y en él se hicieron más de 11.000 exámenes de salud a los voluntarios durante las dos décadas y media que duró el estudio, desde 1980 hasta 2005, aproximadamente. El número de participantes osciló entre 2.400 y 3.250.

El autor principal de la investigación que comentamos, liderada por el Hospital General de Massachusetts y publicada en "JAMA", es James Meigs, profesor asociado en la Escuela de Medicina de Harvard. Los voluntarios fueron sometidos a un completo examen de salud cada cinco años, aproximadamente, y en él se valoraron con especial interés los aspectos relativos al riesgo circulatorio.

Uno de los resultados más interesantes del estudio es que los beneficios para la salud que supone dejar el tabaco superan muy ampliamente el perjuicio derivado del aumento de peso sufrido como consecuencia de dejar ese vicio. A pesar del aumento de peso, el riesgo de sufrir problemas circulatorios serios, incluyendo muertes, (infartos de corazón, trombosis cerebrales y similares) se redujo a la mitad.

Otra conclusión de este estudio que resulta de especial interés para nosotros es que el aumento de peso que sigue al abandono del tabaco resultó relativamente moderado: un promedio de algo más de 2,5 kilos, con una horquilla que va de 1,45 a 3,8 kilos, una vez descontado el aumento de peso debido a otros factores. Estas cifras son similares a otras obtenidas en diferentes estudios.

La conclusión práctica que podemos obtener es que el aumento de peso derivado de dejar de fumar nunca debe esgrimirse como razón para no dejar el tabaco. En primer lugar, porque a medio plazo (tras varios años de dejar el vicio) dicho aumento es moderado: no llega a los tres kilos. Y, sobre todo, porque la ganancia en salud es incomparablemente mayor que el pequeño perjuicio que podría suponer esos pocos kilos de más .

Artículo elaborado por Adelgazar.Net en agosto de 2013

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