El efecto del estrés en el peso depende de la dieta

Un estudio tan sorprendente como interesante muestra que el efecto del estrés en el peso de las personas depende de su dieta. Si ésta contiene grasas en abundancia, el estrés ayudará a prevenir la obesidad y el síndrome metabólico; por el contrario, si la dieta escasea en grasas, el estrés puede originar diversas enfermedades, como diabetes tipo 2 o hígado graso.

Con los avances de la ciencia y las investigaciones, cada vez es más difícil hacer afirmaciones simples en el campo de la obesidad. Una muestra de ello es el estudio que traemos hoy a nuestras páginas. Cualquiera hubiera afirmado sin la menor duda que el estrés adelgaza, al aumentar nuestro nivel de actividad y ayudarnos a quemar más calorías. Sin embargo, la cosa no es tan sencilla, ya que depende del tipo de dieta que sigamos.

Hay que hacer una primera reserva en relación a los resultados de esta investigación por el hecho de que se ha realizado en ratones de experimentación, y a veces los resultados son diferentes en los humanos, al tener una biología más compleja. Estos roedores habían sido manipulados genéticamente de forma que tenían el sistema nervioso mucho más estimulado que los ratones normales, con lo que su nivel de estrés era mayor de lo habitual.

El trabajo ha sido desarrollado en el Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca. Mauricio Menacho-Márquez, primer firmante del artículo donde se explica y se da a conocer la investigación, que ha sido publicado en "Cell Metabolism", explica que esos ratones modificados genéticamente suponían una oportunidad única para desentrañar las difíciles interconexiones entre estrés, dieta, obesidad y síndrome metabólico. Y eso es algo que no se había podido hacer en humanos, añade.

Así se pudo saber que el efecto del estrés en la obesidad y el desarrollo del síndrome metabólico depende de la dieta. El síndrome metabólico, que suele estar ligado a la obesidad, pero no siempre, supone la aparición de problemas como hígado graso, diabetes tipo 2 o niveles elevados de glucosa, insulina y lípidos en la sangre. Todo ello puede dar lugar a diversas enfermedades graves.

Esta dependencia de la dieta hace que, en individuos que toman habitualmente alimentos grasos, el estrés suponga un factor de protección frente a la obesidad y el síndrome metabólico. Por el contrario, si la dieta es pobre en grasas, el estrés puede inducir la aparición del citado síndrome y las complicaciones que lo acompañan.

A pesar de su interés, es difícil sacar una lección práctica de este estudio. Por una parte, parece absurdo tratar de utilizar el estrés como método contra la obesidad. Pero, por otro, si tratamos de sacarlo de nuestra vida puede que sea perjudicial para nuestra salud hacerlo, si llevamos una dieta insana. Tal vez lo mejor sea luchar contra el estrés y la obesidad a un tiempo, llevando una forma de vida más relajada, siempre que sea posible, y siguiendo una dieta saludable .

Artículo elaborado por Adelgazar.Net en noviembre de 2013

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