Por el bien de nuestro hijo, hay que cuidar el peso durante el embarazo

Es muy probable que el lector o la lectora sepa que el sobrepeso durante el embarazo o, más aún, la obesidad, puede suponer problemas diversos durante el propio embarazo a la madre y al niño. También hemos advertido aquí que dicho sobrepeso implica un mayor riesgo de obesidad para el niño cuando sea mayor. La novedad, y no es buena, es que además puede aumentar la probabilidad de que sufra diversas enfermedades graves durante su edad adulta.

El estudio ha sido realizado por expertos de las clínicas de reproducción asistida IVI en base a una revisión de diversos artículos anteriores publicados en la revista "Gynecological Endocrinology". El objetivo ha sido alertar a las madres sobre un problema del que muchas no son del todo conscientes. La primera autora del trabajo es la doctora Daniela Galliano.

En realidad, muchas madres piensan, erróneamente, que los meses de embarazo no son época adecuada para seguir una dieta que puede perjudicar al niño, pues lo que este necesita es nutrirse bien. Ya habrá tiempo para adelgazar. Quizá por eso, en torno a una de cada tres mujeres embarazadas son obesas o tienen sobrepeso durante la gestación. Pero es una idea antigua y equivocada, del mismo estilo que la que dice que "el niño más sano es el niño gordito". Ambas son un grave error.

El estudio a que hacemos referencia indica que el hecho de que la madre tenga exceso de peso durante el embarazo supone un aumento de diversos riesgos durante el mismo y requiere, antes del parto y como promedio, unos cuidados cinco veces más costosos que en el caso de un embarazo con peso normal. Sin ser exhaustivos, la madre tiene una mayor probabilidad de sufrir problemas como hipertensión, diabetes gestacional, enfermedades circulatorias, cesárea, complicaciones quirúrgicas y anestésicas, hemorragias o infecciones.

Pero, por lo que respecta al niño, el problema puede ser todavía mayor, porque las consecuencias del sobrepeso de la madre durante en embarazo pueden afectar a su estado de salud durante toda su vida. La probabilidad de que el niño sufra sobrepeso u obesidad durante su edad adulta aumenta un 40%. Además, y sin abundar en exceso sobre el tema, tiene un mayor riesgo futuro de diabetes, osteoporosis, problemas neurológicos, enfermedades circulatorias e incluso cáncer.

Las razones de esta relación entre obesidad de la madre durante el embarazo y salud futura del niño podemos encontrarlas, según la doctora Galliano, en la programación fetal o memoria metabólica, lo que quiere decir que el ambiente en que se encuentra el feto durante su desarrollo condiciona en parte su vida adulta.

De todo lo anterior puede deducirse que el embarazo no solo no es mal momento para seguir una dieta saludable, sino el mejor momento para hacerlo. Dado que el niño tiene, en efecto, importantes necesidades en cuanto a nutrientes, sería descabellado seguir durante esos meses alguna de las llamadas "dietas milagro", que pueden suponer para la madre y el niño carencias muy arriesgadas.

Por el contrario, lo adecuado es ponerse en manos del médico que vaya a seguir el embarazo y darle a conocer nuestras inquietudes, Él podrá darnos indicaciones dietéticas y en relación con el ejercicio que sean sanas para madre y niño. Así podremos evitar, o en el peor de los casos paliar, las complicaciones derivadas de la obesidad durante el embarazo, tanto para la madre como para el niño.

Artículo elaborado por Adelgazar.Net en diciembre de 2013

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