Más argumentos contra las dietas muy restrictivas en hidratos de carbono

Las dietas pobres o restrictivas en hidratos (y abundantes, por tanto, en grasas y proteínas) siempre han sido criticadas por gran parte de los expertos por sus posibles efectos perjudiciales sobre la salud. Ahora, una nueva opinión, basada en pruebas, se une a las anteriores: las dietas ricas en grasas y proteínas elevan de forma preocupante los niveles de colesterol total y colesterol "malo" o LDL. Eso, además de otros problemas.

El estudio que ha servido de base a este nuevo juicio negativo ha sido realizado por investigadores de la Universidad de Oslo (Noruega) sobre un grupo de mujeres sanas con peso normal. Tras mantenerlas durante cuatro semanas con una dieta adecuada en cuanto al número total de calorías, pero baja en hidratos (del 2 al 5% de las calorías ingeridas) y rica en grasas (67 al 78%) y proteínas (17 al 31%), encontraron en ellas una considerable elevación en sus niveles de colesterol total (del 33%, como media), y del colesterol "malo" o LDL (del 41%).

Estas cifras han sido consideradas preocupantes por expertos como Beatriz Navia, ya que elevan el riesgo cardiovascular. Navia es profesora titular del Departamento de Nutrición de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid. Afirma que en estas dietas se consumen, en sustitución de los hidratos restringidos, grandes cantidades de grasas y proteínas: carnes rojas, pescado, embutidos, queso y huevos.

Por el contrario, se prohíbe o se reduce al mínimo la ingesta de frutas, verduras, pan, arroz, pasta, legumbres, azúcar y leche. Si se compara esto con las proporciones que aconsejan de forma mayoritaria los expertos para una dieta equilibrada (10 a 15% de proteínas, 20 a 35% de grasas y el resto, 50 a 70%, de hidratos), se ve que los alimentos prohibidos en las dietas restrictivas en hidratos deberían ser, precisamente, la base de la alimentación: pan, pasta, arroz y legumbres, además de frutas y verduras.

La doctora Navia afirma que las dietas restrictivas en hidratos no son aconsejables para adelgazar. Por el contrario, propone para ello dietas variadas (que incluyan todos los alimentos) y equilibradas (con las proporciones mencionadas más arriba de proteínas, grasas e hidratos) que restrinjan la cantidad total de calorías, además de realizar ejercicio físico adecuado a la edad y condiciones del paciente.

A juicio de esta experta, las dietas pobres en hidratos presentan una serie de riesgos para la salud que no se limitan, con ser importante, a la ya mencionada elevación del riesgo circulatorio debida al aumento de los niveles en sangre de colesterol total y LDL. Estas dietas, además, suponen una disminución importante de la masa magra o muscular. Además, implican un aumento de ácido úrico, lo que aumenta el riesgo de gota o cálculos renales.

Pero no solo eso, ya que también suponen un mayor riesgo de osteoporosis, estreñimiento severo y carencias de vitaminas, minerales y otros micronutrientes, con las implicaciones, a veces imprevisibles, que estas insuficiencias pueden tener en la salud. Por todo lo anterior, puede decirse que el mejor consejo es cambiar las costumbres para comer de todo en menores cantidades. Y moverse más.

Artículo elaborado por Adelgazar.Net en enero de 2014

Más noticias sobre:

Volver