Reducir el consumo de grasas adelgaza más que reducir el de hidratos

Reducir el consumo de grasas adelgaza más que reducir el de hidratos

En realidad, no es más que un nuevo asalto en un combate que dura ya décadas y en el que no termina de definirse un vencedor claro. Pero esta nueva victoria de las grasas sobre los hidratos, además de otras consideraciones prácticas, aconseja poner cada vez más en un segundo plano las dietas basadas en la reducción de hidratos. De cualquier manera, lo más importante es seguir una dieta que podamos mantener a largo plazo.

Para desconcierto del sufrido obeso, son ya muchas las investigaciones o expertos que aconsejan restringir, ya sea los hidratos, ya las grasas, sin ponerse de acuerdo respecto a cuál de las dos alternativas adelgaza más. Y eso sin incluir el importante aspecto de la seguridad y la salud, que complica todavía más la disyuntiva. Los que preconizan la reducción de hidratos se basan en que de esa manera se reduce la producción de insulina, que contribuye a la regulación de las grasas en el cuerpo, y con ello se reduce la cantidad de dichas grasas en el organismo.

Curiosamente, la investigación que traemos hoy a estas páginas ha confirmado este mecanismo. Sin embargo, llega a la conclusión de que reduciendo las grasas ingeridas se adelgaza más que reduciendo la misma cantidad de calorías en hidratos. Y se consigue a pesar de que se confirmó que la reducción en la ingesta de grasas no provoca cambios en la producción de insulina.

El estudio, que ha sido publicado en Cell Press, fue realizado por un equipo internacional de investigadores liderado por Kevin D. Hall, que trabaja en el Instituto Nacional de Diabetes de Estados Unidos. Antes de efectuar sus ensayos, los investigadores recopilaron información de decenas de estudios previos que se habían hecho en el mundo sobre el tema desde el año 2003.

En base a ellos, diseñaron modelos matemáticos que predijeran cómo afectan los diferentes nutrientes al peso y al metabolismo. Así, en palabras de Hall, se entenderían mejor los cambios que se producen en nuestro cuerpo cuando suprimimos de la dieta las grasas o los hidratos. Posteriormente, quisieron probar dichos modelos matemáticos mediante un ensayo rigurosamente controlado.

Para dicho ensayo contaron con 19 voluntarios obesos que vivieron durante dos semanas en una sala. En ese tiempo, se les controló gran número de variables entre las que se contaban, por supuesto, las cantidades ingeridas de cada alimento. De esta forma, durante la primera semana se les redujo un 30% las calorías procedentes de hidratos.

Durante la segunda semana, se les redujo la misma cantidad de calorías, pero en este caso procedían de las grasas. Las mediciones realizadas confirmaron las previsiones del modelo matemático, y concluyeron que la reducción de peso había sido mayor cuando se les redujo la cantidad de grasas que cuando se les privó de las mismas calorías, pero procedentes de los hidratos.

Gracias al modelo matemático, pudieron hacer previsiones a medio plazo. Y estas indicaron que la diferencia entre la pérdida de peso producida por grasas y la producida por hidratos sería de unos 3 kilos a los 6 meses. Esta diferencia es considerada escasa por los investigadores, y por ello llegan a una conclusión interesante: lo mejor es elegir una dieta saludable que se pueda mantener a largo plazo y, si es posible, convertirla en un hábito.

A estas conclusiones pueden añadirse otras consideraciones de carácter práctico que aconsejan desechar las dietas que restringen determinados tipos de alimentos, y en especial los hidratos. En efecto, el testimonio de numerosas personas que han seguido estas dietas indica que es más difícil prescindir de los hidratos que de las grasas. Además, las limitaciones gastronómicas son más importantes y, por si lo anterior fuera poco, comer a base de proteínas y grasas resulta, en general, bastante más caro que hacerlo a base de hidratos.

Artículo elaborado por Adelgazar.Net en octubre de 2015

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