¿Adelgazar con menos esfuerzo? Platos pequeños y raciones menores

Adelgazar es difícil, pero hay veces que nos resistimos a utilizar trucos sencillos que no requieren mucha fuerza de voluntad simplemente por no cambiar de costumbre. Y este es uno de ellos. Muchos expertos ya lo aconsejaban, y estaba en el saber popular. Pero ahora una amplia revisión de estudios científicos lo ha confirmado y cuantificado: si se utiliza vajilla más pequeña y se ponen raciones menores, se come en torno a un catorce por ciento menos. Un gran resultado con poco esfuerzo.

Hay que empezar diciendo que no es, ni mucho menos, la solución definitiva al problema de la obesidad. Pero sí puede ayudar, y en este tema cualquier ayuda es bienvenida. También hay que tener en cuenta que no se han ponderado los resultados a largo plazo. A pesar de lo anterior, está claro que es una costumbre a seguir, sobre todo por su bajo coste: el precio de una vajilla nueva y levantarse de vez en cuando e ir hasta la cocina para repetir. El resultado, por cierto, se hace extensible también a las bebidas.

Han sido científicos de la Unidad de Investigación de Comportamiento y Salud de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), codirigidos por Gareth Hollands, quienes han emprendido la tarea de revisar 61 investigaciones previas de alta fiabilidad relativas a la influencia que tiene el tamaño de las raciones, de los paquetes y de los platos en la cantidad de comida que se ingiere. Los resultados, basados en los datos de casi 7.000 pacientes, han sido publicados en Cochrane Database of Systematic Reviews.

Las conclusiones de esta revisión han sido muy llamativas, ya que con raciones y platos pequeños se comió de un 12 a un 16% menos en el Reino Unido, mientras que en Estados Unidos la reducción alcanzó, en algunos casos, hasta un espectacular 29%. La lógica nos indica que estos resultados serían extrapolables, al menos a grandes rasgos, a nuestro país.

Porque uno de los datos más interesantes que se extrajeron del análisis de los 61 estudios previos fue que este ahorro energético parece ser universal, ya que ni el sexo, ni el IMC (Índice de Masa Corporal), ni el grado de control consciente de la conducta alimentaria ni la susceptibilidad al hambre de los participantes parecieron influir de forma importante en los resultados.

Por el contrario, Gareth Hollands resalta que su estudio pone de manifiesto la importancia de los factores ambientales en el comportamiento alimentario de la población. Sin embargo, como ya hemos comentado más arriba, reconoce que falta hacer un seguimiento a largo plazo de estos resultados.

Por otra parte, y con independencia de que de este trabajo puedan obtenerse importantes enseñanzas a nivel particular, los autores hacen una serie de recomendaciones a las administraciones responsables de la salud pública: limitar el tamaño de las porciones y envases de comidas y bebidas que sean muy calóricos, fomentar el uso de vajillas de menor tamaño, obligar a que los paquetes de comida más grandes estén más inaccesibles y prohibir que se apliquen descuentos a las raciones mayores.

Artículo elaborado por Adelgazar.Net en diciembre de 2015

Más noticias sobre:

Volver